Recomendaciones para tu práctica de Ashtanga Yoga
Para tus clases
-
Llegá con puntualidad para tener un tiempo de conexión con el cuerpo antes de comenzar la clase y empezar junto con el grupo, en caso de que hagas clase guiada.
-
Traé una toalla de manos para ayudarte con algunas posturas, para los ajustes y para secarte la transpiración cuando sea excesiva. En verano, si transpirás mucho, podés traer dos: una para los ajustes y otra para vos.
-
Si tenés tu propio mat, traelo a la clase.
-
Cuidá tu higiene personal.
-
Abrigate para descansar en invierno, así podés aprovechar los beneficios del descanso. En verano, usá ropa fresca.
-
Entrá y salí de la sala en silencio, respetando la práctica de los demás practicantes.
-
Comunicá cualquier molestia, dolor o incomodidad durante las posturas o los ajustes. Si no querés recibir ajustes manuales, también es importante que lo verbalices.
-
Las clases se abonan del 1 al 10 de cada mes. Cualquier situación se puede conversar.
-
Comunicá cualquier incomodidad en la sala. Lo más importante es que te sientas en un espacio donde puedas relajarte y sentirte seguro/a.
Para tu práctica de Ashtanga Yoga
La idea es tener la menor cantidad de distracciones posible para poder enfocarnos y mantener la concentración.
-
Usá ropa cómoda. No uses bijouterie, reloj ni medias.
-
Si tenés el cabello largo, buscá un peinado que te resulte cómodo.
-
Si tenés tiempo, date una ducha caliente antes de la práctica. Esto va a ayudar a que tu musculatura esté más relajada.
-
Practicá con la vejiga vacía.
-
Hacé un ayuno de al menos dos horas antes de la práctica.
-
No tomes agua durante la práctica, ni inmediatamente antes o después de ella.
-
Mantenete hidratado/a durante el día.
-
Secate solo cuando la transpiración sea excesiva. Secarte continuamente puede hacer que pierdas la fluidez y puede dañar tu piel, ya que los poros se abren. Luego de la práctica, si es posible, dejá pasar al menos una hora antes de bañarte, ya que la transpiración ayuda a que la piel reabsorba minerales beneficiosos.
-
Durante los primeros tres días de menstruación no practicamos, o lo hacemos con suavidad y conciencia. No realizamos posturas invertidas.
-
Los días de luna llena y luna nueva realizamos una práctica suave. En la tradición del Ashtanga no se practica en los días de luna, ya que se considera que esta influye en nuestros cuerpos y mentes, haciendo que esos días no sean los más adecuados para prácticas intensas.
-
Avisá cuando faltes a clase. Si faltás, tratá de practicar en casa. Mantener un ritmo de práctica de al menos dos veces por semana ayuda a cuidar tu cuerpo.
-
Conseguí tu propio mat de yoga, uno que sea cómodo para vos. (Si necesitás asesoramiento para comprar uno, avisame). Un buen mat hace la diferencia y también ayuda a crear el hábito de practicar en casa.
-
Practicá, aunque sea un poco, todos los días. Siempre va a ser mejor practicar con regularidad, aunque no sea la práctica completa, que hacer todo un solo día. Seamos amables con nuestro cuerpo y permitamos que asimile las posturas y los movimientos de a poco.
-
Tratá tu cuerpo con respeto, paciencia y amor.

Comentarios
Publicar un comentario